Libros de Eve Gil/ Obra propia y antologías

Recuento de la Marcha "6 meses de duelo"


Tomado de la página Movimiento 5 de junio, Hermosillo, Sonora
- Poco a poco han comenzado a llegar personas a la calle Ferrocarrilera, en la colonia Y Griega, lugar en donde se ubica el edificio de lo que era la guardería ABC.
- Personas que arriban a las instalaciones de la guardería ABC, donde comenzará la marcha a los 6 meses de la tragedia, dejan ofrendas florales en recuerdo a los 49 infantes que fallecieron en el incendio.
- Con la participación de alrededor de 250 personas acaba de dar inicio la marcha del Movimiento por la Justicia 5 de Junio, a seis meses de la tragedia en la guardería ABC.
- Alrededor de 500 personas participan en la marcha del Movimiento por la Justicia 5 de Junio al doblar por la Rosales hacia la Plaza Emiliana de Zubeldía.
- La Unión de Usuarios se une a la marcha por los 6 meses de la tragedia de la guardería ABC, con un contingente de alrededor de 300 personas, incorporándose a las afueras de la Casa de la Cultura de Hermosillo.
- Patricia Duarte, madre de Andrés Alonso, exige justicia por la muerte de su hijo en el exterior de la Procuraduría General de Justicia del Estado.
- El reclamo cívico es generalizado: “¡Justicia para padres y madres de niños y niñas fallecidos y lesionados!, ¡Nunca más otro ABC!”
- El Municipio del Estado no encendió el alumbrado público.
- Se llega a la Plaza Emiliana de Zubeldía caminando en la oscuridad, pero con profundo respeto y disciplina, en donde la luz pública si estaba encendida.
- Después del pase de lista, Abraham Fraijo, padre de Emilia, lee el pronunciamiento del Movimiento 5 de Junio.
- La gente que nos acompaña se muestra muy sensible.
- Francisco Navarro Bracamontes, representante de la Unión de Usuarios, dirige unas palabras al contingente.
- Daniel Gersherson colabora con la locución del evento, solidariamente vino a darnos su apoyo desde el Distrito Federal.
- Roberto Zavala Trujillo, padre de Santiago, da lectura de la carta de Quintero Arce extendida a los jueces.
- Patricia Duarte, madre de Andrés Alonso, informa sobre el peritaje de expertos norteamericanos invita a padres y madres afectados por el incendio de la Guardería ABC a asistir.
- Javier Rodríguez, tio de Xiunelth, da unas palabras desde su corazón al público.
- Tía abuela de Juanito, Milagros Méndez, hace petición a amistades, familiares, personas ajenas al Movimiento, hagan conciencia y se unan a las marchas y a la búsqueda de justicia.
- José Francisco García, papá de Andrés Alonso, habla sobre la falta de transparencia en el fideicomiso que dio Eduardo Bours Castello y exige a Guillermo Padrés Elías, actual gobernador de Sonora, haga algo para que esa información sea pública.
- Se hace un enorme agradecimiento a la gente de Peñasco y Culiacán que vinieron a Hermosillo a acompañarnos, así como a la gente de Guanajuato, en donde también se está llevando a cabo una marcha.
- Manuel Rodríguez, padre de Xiunelth, habla sobre la indiferencia de la ciudadanía hermosillense. Invita a la unión.
- Alejandro Cabral, simpatizante de esta lucha, da unas palabras a los presentes y afirma: “sus hijos son los niños de todos”.
- Finaliza evento con la participación de un grupo de hip hop que presenta una canción dedicada a la memoria de nuestros hijos afectados por el incendio de la Guardería ABC, el pasado 5 de junio.
Un agradecimiento especial a Radio Bemba FM por la transmisión en vivo de la marcha, a Daniel Gersherson por su participación y apoyo vía Twitter, y a Ignacio Castillo ‘Natchío’ por compartir sus fotografías vía móvil.

Fotografías por: Daniel Gersherson y Natchío
Claudia Díaz Symonds.
Difusión Electrónica
Comisión de Comunicación
Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de Junio

El perrito de Lady Chatterley, de Eve Gil


Por Javier Munguía
Tomado de Libroadicto
miércoles 18 de noviembre de 2009
A la par de Sho-shan y la Dama Oscura, su más reciente novela, Eve Gil publica El perrito de Lady Chatterley, una compilación de sus cuentos, como para mostrar a sus lectores de nuevo cuño su carácter de escritora polifacética, poseedora de diversos registros narrativos. Este volumen incluye los libros de relatos Sueños de Lot y La reina baila hasta morir, así como “Arsénico y caramelos”, cuento aparecido en la antología La dulce hiel de la seducción, y uno más, inédito: “Escribir y amar”.
Sueños de Lot está compuesto por tres cuentos que tienen en común la ausencia de la figura paterna, el incesto simbólico y la terrible soledad que atenaza a sus protagonistas. Los tres cuentos arrancan con alguien que espera a otro u otra.
En “Vocación de Electra”, quizá el mejor entre estos tres relatos, la protagonista y narradora, actriz de oficio, espera en un cuarto de hotel a su amante, maduro director que nunca ha sabido darle el papel protagónico ni en el teatro ni en su vida. Ella, sin embargo, se resigna, pues ve en el amante esa figura paterna, protectora, que siempre ha echado en falta. Conforme avanza el cuento conocemos el tremebundo pasado de la narradora, que explica a cabalidad su relación de dependencia.
En “Last tango reloaded” Osorno, narrador protagonista, es esperado en un cuarto de hotel por una jovencita que lo ha contratado para que pase la noche con ella. Venciendo sus escrúpulos, pues él mismo es padre de una joven de esa edad, Osorno se dará al goce con la muchacha, que busca en él a ese padre que nunca le ha dado atención. El encuentro aliviará, al menos por un rato, la condición de islas de ambos personajes.
“Kundera dixit”, narrado en tercera persona, cuenta la historia de Cronopio y Aquamarina, dos solitarios que se han conocido por Internet y que, ahora frente a frente, mantienen un diálogo que los desnuda tanto o más que el propio sexo. Por las inquietantes analogías que Cronopio hace entre la amante y la hija, el cuento nos trae reminiscencias de La casa de las bellas durmientes, de Kawabata.
Como vemos, estos tres cuentos gozan de una evidente unidad y se iluminan uno a otro. La reina baila hasta morir, en cambio, está compuesto de relatos muy diversos. “Cerridwen y las sirenas” y “Claveles salvajes”, por ejemplo, son cuentos fantásticos en los cuales los protagonistas son amenazados por un factor misterioso que acaba trastornando del todo su cotidianeidad. “Las abuelas”, narrado por una niña que desahoga su resentimiento ante una abuela paterna indiferente y orgullosa, también participa de la literatura fantástica, pero revelando su verdadera naturaleza sólo al final.
El erotismo está bien representado en el libro por “Cenicienta hard core”, en el que la narradora revela ante nosotros sus deseos carnales más recónditos y los hace realidad, cuestionando implícitamente los estrechos límites morales que impone la sociedad, así como la imposibilidad de llevar a cabo esos deseos ocultos, siempre latentes.
“Alicia o el diablo”, narrado en tercera persona, es protagonizado por una joven y su “secuestrador”, que se han enamorado. A contrapelo de la condena social, que ve en el captor un monstruo, el cuento nos revela cómo la joven encontró el afecto que nunca tuvo en casa, con su madre autoritaria e indiferente, en el hombre que la privó de la libertad.
En “Ataraxia” se nos narra una versión contemporánea de Blanca Nieves. Sólo que ahora la perspectiva es la de la malvada reina, de modo que el final feliz se vuelve triste: la maldad nos atrae y concita nuestras simpatías. “La culpa es de los bolcheviques”, por su parte, es un conmovedor homenaje a la escritora Elena Garro. Narrado en tercera persona, el cuento explora los últimos días de vida de la escritora, el atormentado recuerdo de su gran amor y la proyección de su propio drama en sus ficciones.
“Arsénico o caramelos”, incluido antes en una antología de relatos eróticos publicada por Cal y Arena, da cuenta de la relación entre Emma, una Madame Bovary contemporánea, y Portia, su joven alumna, que terminará por seducirla y enrostrarle sus propios anhelos prohibidos. En este relato queda patente cómo las prohibiciones estimulan nuestro deseo e imaginación. A la vez que disfruta del sexo condenado, Emma siente un delicioso placer al sentirse transgresora.
Por último, “Escribir y amar” da cuenta de la relación epistolar entre dos escritores, Ana y Orlando, que, más que conocerse, se inventan a través de sus cartas electrónicas. Este cuento, que abre el libro, plantea sutilmente cómo los otros muchas veces constituyen proyecciones de nuestros propios deseos e ilusiones, más que identidades en sí mismos.
El espacio es breve para dar cuenta a cabalidad de los relatos que componen este libro. Sin embargo, es importante apuntar que si vale la pena leer estos cuentos es porque en ellos encontramos indagaciones en nuestros yos recónditos, desnudos de todo límite y convención. Hay que aplaudir que la autora no le tema a profundizar en nuestra condición humana, aun a costa de desnudarse a sí misma. Hay que leer a Eve Gil.

Calumnia, ofende, daña moralmente a una familia.... y luego se da aires de pureza: ¿cual será el siguiente recurso de la ama de casa desesperada?

Después de todo el daño moral que ha provocado la Escritora Retirada Por Amor, ha publicado en su blog cuyo título se queda corto -porque lo suyo no es neurosis: es borderline, si no es que esquizofrenia paranoide- que exigirá a Editorial SUMA retire su aristocrático nombre escandinavo y el de sus hijos, de la dedicatoria de mi satánico libro sobre el manga, en la cual le agradezco haberse interesado en mi proyecto y compartirlo con los niños. Mi único delito, en todo caso, es no averiguar con quien me junto y ceder a la compasión (porque la Bovy Superlooser ni siquiera se tomó la molestia de comentarme el contenido del archivo de word que le envié con una versión muy incipiente de la novela, no la definitva... aclaro, por si se le ocurre inventar otra truculencia).
Imagínenese la patética escena:
"Señor Abogado, quiero demandar a una pinche escritora que les dedicó un libro a mis hijos a mí, donde dice que me agradece mi interés en su proyecto... y por si fuera poco, permitió que mi ExExEx se lo presentara, por lo cual me siento burlada y dañada en mi honor, porque he sufrido mucho en la vida por culpa de los hombres, etc etc".
El abogado la saca de ahí, si bien le va, cogiéndola del brazo y aconsejándole que se tome un tranquilizante: ¿Dónde se ha visto querer demandar a alguien que te dedica un libro con cariño?, habla como si ella y sus hijos aparecieran en el libro como personajes, con sus nombres reales y haciendo cochinadas: ¿de cuál fumó la Bovary? ¿No que estaba ya regenerada? A ver si al rato no inventa que uno de sus niños es Asperger y yo me fusilé su historia, cosa que tendría que demostrar ante un juzgado (porque levantar falsos es un delito)
Sí, la incluí en los agradecimientos porque alguna vez creí que trataba con una mujer vulnerable, sensible e inteligente; que sufría mucho, la pobrecita, siempre quejándose de lo mal que la ha tratado la vida -y la trató el ExExEx- y su impotencia para retomar su vocación literaria. Alguien que consideraba mi amiga (porque ignoraba que odiaba a los negros, a los indios y a los judíos, y yo soy un poquito de las tres) y la Madre Teresa, yo, pendejísssssima, intentó levantarle el ánimo a una pobre desdichada. De eso pido mi limosna, señora Swain: NO QUIERO TENER EL NOMBRE DE UNA NAZI MEZCLADO ENTRE LOS NOMBRE DE MIS AMIGOS. Yo misma moveré cielo mar y tierra para que ese último rastro que queda de su turbia persona en el mundo editorial sea eliminado a la brevedad.
De mi cuenta corre, señora Swain...

Hail, Frau S.!!!!


Lo más próximo a Madame Bovary que he conocido, con cierto toque paranoide del personaje de Glenn Close de Fatal Attraction, ha sido la Escritora Retirada por Amor que mantiene férrea vigilancia sobre los actos de un novio que la dejó hace más de diez años, pese a estar casada con un Charles Bovary que quien sabe en qué mundo vive, y es que, según ella misma relató en sus patéticos correos dirigidos a "mi esposo" (y lo entrecomillo porque le tengo una sorpresita al respecto), éste ExExExEx tiene la culpa de que ella se volviera yonqui y, ¡oh dioses!, abandonara la escritura, algo que, según su criterio, es la tragedia del Bicentenario pues México se ha perdido, por culpa de "un mal hombre", de una escritora como no hubo desde Sor Juana, y además, ¡además!, blanca -porque su "sangre escandinava", que no se le cae de la lengua, pareciera ser su máximo orgullo-; esta mujercita que aparece en algunas fotos "chuscas" cambiando el "Salve" por un "Heil", quién sabe si porque admira profundamente a Ezra Pound -aunque el desvorgonzado racismo que manifiesta en sus escritos me hacen sospechar que lo suyo le viene más de "Mein Kempf"-, ha convertido mi vida en una pesadilla hollywoodense a partir del día en que el varón que la obsesiona desde que era afecta a las malteadas y usaba tobilleras (y la dama en cuestión está por cumplir 43), presentó mi más reciente novela en la FELIUS de Tijuana.
Ello bastó para que la patética Madame Bovary se propusiera hacer pedazos no solo la novela presentada, sino a mi propia persona y de paso, a mi familia.
Las asquerosidades que ha publicado sobre mí me ha traído a la memoria a otro oscuro personaje que nos convirtió a ambas en blanco de comentarios morbosos que, comparados con los que ahora publica esta castísima ama de casa, son pétalos de rosa, al grado de encontrar una SOSPECHOSA similitud entre aquel Charkito y quien ahora sigue su escuela...¿O es que acaso el Charkito y la Señorita Superlooser fueron SIEMPRE uno mismo? Me he enterado de tantísimos atropellos y delitos cibernéticos cometidos por esta dama escandinava de casta panista y hacker de corazón -porque aunque no menciono su nombre en mi post anterior me han llovido mensajes de otras antigüas víctimas suyas, que de inmediato supieron a quien me refería: otra más loca, imposible-, que casi llego a la conclusión de que el Charkito es un Frankenstein de la Escritora Retirada para retornar a los escenarios en medio del aplauso unánime por su valentía para desafiar a un psicópata que se dedicaba a enlodar la reputación de escritoras norteñas. Alguien tan desesperado por llamar la atención es capaz de esto y mucho, mucho más. Fue a partir de este incidente que tuve la desgraciada ocurrencia de convertirme en su contacto de correo, porque amigas-amigas nunca fuimos, aunque ella exigiera mí vasallaje y lealtad absolutos, al grado de ordenarme solicitar a los organizadores de la FELIUS me cambiaran de presentador. Le serví, eso sí, de puente para solicitar una beca o algo así, porque, conmovida y solidaria con mi sexo como suelo ser, le dediqué una "Trenza" a sus tres únicos libros que todavía le sirve de adorno, pero la interacción fue mínima y la distancia lo suficiente grande para que ella conozca tantas cosas de mi persona y de mi familia como afirma ("calumnia", "difamación", les llaman en mi rancho). No fue sino hasta que mi amigo Crostwaithe me presentó, que este peligroso coctelito de Madame Bovary, Adele H. y Alex Forrest salió abruptamente a escena con las manos colmadas de arsénico para envenenar no a ella misma, sino a mi familia, a dos niñas inocentes cuyos nombres ensucia con la bajeza propia de quien no ama a los niños, ni siquiera a los propios, y a mi esposo, al que, tras conocer en foto, dirigió un torrente de elogios de lo más barroco, "eres un arcángel"... y  ahora resulta que la acosada fue ella.
La Escritora Retirada ignora que la relación entre mi esposo y yo es tan estrecha, que yo leí cada uno de sus mensajes al momento en que entraban en su buzón. En tres de ellos le reclama su tardanza para contestarle -no habían pasado cuatro horas del último mensaje - y esos reclamos de novia ofendida, así como el recuento de su torcida vida sexual y conyugal que detallaba, debo reconocerlo, con gran aliento narrativo, produjeron en mí la sospecha de que esta mujer no estaba bien del cerebro y se proponía envolver a mi eposo en su palabrería. Ingenua, nunca sospechó que cada uno de sus melodramas cómicos-mágicos-musicales pasaron por mis ojos. Una mujer que a los 43 años culpa a todos los ex novios, ex amantes, al marido, al padre, al abuelo y al mundo entero de sus torpezas y enarbola una serie de enfermedades -reales o inventadas, espero que no haya mentido en esto-, para despertar compasión, no es alguien en quien pueda confiarse. Se lo dije a mi marido. Se lo advertí. Esta tipa es una manipuladora. Una semana después presentaba yo mi libro en Tijuana, acompañada de Desdémono... ¡y que explota el Otelo pelirrojo!
Esta mujer ha enfangado mi nombre de todas las formas posibles. Siendo madre de dos hijos, a quienes por cierto dediqué la novela que Miss Superlooser ha despedazado con argumentos ridículos y hasta enfermizos que solo traslucen ignorancia y una envidia digna de la Madrastra de Blanca Nieves, ha involucrado los nombres de mis niñas en la vorágine de su mente dañada. Yo, ni por accidente, me metería con esos pobres niños. Bastante tienen con padecer una madre borderline o esquizo, con síndrome de Munchauseen, que solo vive para monitorear a un ex novio e inventarse romances con hombres casados a cuyas esposas tortura con mensajitos (no he sido la única). Pero alguien que emplea sus habilidades narrativas para destruir la reputación no de una persona, sino de una familia entera, nada más porque sí, por capricho, por pataleta de niña chiquita, por destruir, para sentir que su familia no es la única disfuncional del mundo, no puede querer ni a sus propios hijos.
Por alguna oscura razón, Miss Superlooser se siente invencible, acaso por vivir en Estados Unidos - de cuyo presidente, por cierto, suele renegar "por maldito negro"(sic)-mientras que a quienes nos jode la existencia estamos de este lado, en México, y eso le hace suponer que puede proceder con la impunidad propia de sus parientes panistas. Se atrevió a publicar un mensaje que le envié en privado, donde narro un pasaje bastante doloroso de mi vida. Yo podría hacer lo mismo con sus mensajitos cargados acusaciones contra una serie de hombres que abusaron de su "generosidad", así como de racismo y clasismo, si bien ella ya se ha exhibido en este sentido con menos pudor todavía que con el que exhibe su envidia y su ardor. La Miss Superlooser se metió con mi familia suponiendo que una naquita como yo, una indita no podría actuar en su contra... pero, aaaaay, no todas las inditas somos como Ernestina, la de Zongolica...o como Jacinta Francisco...algunas contamos con buenos abogados, sobre todo si somos autoras de una empresa editorial transnacional, donde sus autores son defendidos de difamaciones como la suya (y miren quien habla de "robo de ideas": ¡la Reina del Plagio!) y de una demanda como esta no la salvan ni los 100 mil dólares anuales que gana su "marido carcelero"... otro dato que aportó en los mensajitos a mi esposo.
Aunque....bueno, he de confesar públicamente el pecadillo. Mujer prevenida vale por dos, y ya alguien me había advertido de que a la señora le encantaba provocar broncas conyugales. Me hice pasar por mi esposo en varias de las respuestas que Miss Superlooser recibió y luego -qué tonta- me reenvío a mí, la esposa, para que viera cuánto la admiraba mi marido, y me lanzara a las vías del tren (el león cree que todos son de su condición). Je,je,je. Una es traviesona, ¡ni moooodooooo! Me gusta practicar mi capacidad para escribir como varón y "cómo te quiero Ramoncito", "Eve se sacó la lotería contigo", me dio chanza de hacerle a la James Tiptree (que investigue quién era James Tiptree, ignorantona) y constatar mi capacidad para "alborotar" a una ama de casa insatisfecha e histérica.
I´m sorry, mi Superlooser, fui yo quien respondió los siguientes mensajes dirigidos a través de facebook (incluyo fechas y horas)
30 de septiembre de 2009, 21:14
"Eres un amor. Y muy guapo (...)
2 de octubre de 2009 21:29
"Mi bienquerido Ramón: no sabes lo que te he llegado a apreciar. Gracias por compartir un pedacito de vida conmigo. Recordé una escena una de las películas de Harry Potter en la que Dumbledore se pone la vara mágica en su cabeza, saca su memoria (que es como una neblina iridiscente) y se la coloca a Harry en su cabeza al tocarlo con su vara.
Al leer esto me hiciste llorar, por muchas cosas, porque veo en ti un ser humano hermoso (...) Hay seres con luz, y Abigael (Bohórquez) era uno de ello. Tú eres otro Ramón, espero que lo sepas."
(Cuánta pinche cursilería, perdón por la interrupción. Sigo...)

Pero esta es de antología: la misma que hoy me acusa de trepadora, de explotar a mis hijas, se expresaba de mi persona en estos términos, ante "Ramón" (o Ramona):
14 de octubre de 2009, 02:15
"Aunque no lo creas, sé bien cuánto ha batallado Eve, lo sé porque ella misma me lo contó. Me contó cómo la trataron en Hermosillo y cómo le daba terror cuando entraba a los concursos que se viera que era mujer. Cuando me contó de sus dolores, yo me hermané con ella. Mi dolor más grande es LHC (el ex novio que la dejó hace más de diez años) y aunque Eve triunfe (las cursivas son mías, es que me carcajeé al leer esto), no se vale pedirme que no lo mencione y usarlo de escalón para ayudarla. O se es amigo o no se es. Punto. Y yo no soy amiga de los que lastimaron a Eve, definitivamente no los protegería, y nunca le pediría a Eve que fuera neutral su me "ayudan a hacerla". No lo voy a volver a mencional (SIC), no hay necesidad, pero ya sé donde están sus fidelidades y no es conmigo."
Tardíamente respondo a este mensaje, ya no como "Ramoncito lindo", sino como Eve la India Naca: 1) Cuando (Eve) me contó de sus dolores, yo me hermané con ella: solo UNA VEZ hablamos por teléfono y alguna vez debo haber mencionado que me fue como en feria en Hermosillo, pero no recuerdo haberme apoyado en su maternal hombro y recibir sus palmaditas solidarias, 2) Yo no soy amiga de los que lastimaron a Eve, definitivamente no los protegería, claro que no: nunca los conoció, no tiene idea ni de quiénes son, y hasta donde sé, no he "protegido" a su Príncipe Azul; 3) Está tan enamorada de LHC, que supone que este tiene una especie de toque mágico que provocará que me vuelva la JK Rowling mexicana, o le quiten el Nóbel a Herta Müller para pasármelo, por obra y magia de juntarme con Crostwaite que, hasta donde sé, es un gran escritor, pero no Harry Potter. "Fidelidad" -que lo correcto sería "Lealtad"-le llama a que la gente que la rodea haga lo que ella manda. Ella estaba empecinada en que su ex ex ex ex novio NO presentara mi libro, pero da la casualidad que su ex ex ex ex es mi amigo desde muchísimo antes que ella.
En fin...Ojo por Ojo, Mi Reina: tú publicas mis intimidades, el vía crucis cuando me embaracé de mi hija mayor...yo publico las tuyas (y mira que me estoy reservando lo mejor,  por si sigues chingando)... y lamento decepcionarte, porque salvo 2 mensajes que Ramón respondió com muchísima hueva y porque yo lo azuzé, quien redactó los que tanto te emocionaron y alborotaron tu hormona, fui yo...I´m sorry.

Y por Dios: DEJA YA EN PAZ A MI FAMILIA, A MIS HIJAS Y OCÚPATE DE LOS TUYOS....NO ME OBLIGUES A LLEGAR A EXTREMOS TODAVÍA MÁS RADICALES...UNA SE CANSA DE SER TOLERANTE.

Sho-shan y la dama sonorense

Por: Luis Humberto Crosthwaite
Para comenzar es necesario hacer una aclaración: quien esto escribe no pretende ser objetivo porque simplemente el entusiasmo no se lo permitiría. En estas líneas no encontrarán ustedes un análisis exhaustivo y científico de esta singular novela, más bien serán gritos de entusiasmo.
(Imagínenme como una porrista emocionada, brincando y sonriente frente al triunfo de su equipo. Eso soy, y aquí brinco y sonrío, y me declaro, sin pena y más bien con orgullo, como devoto fan de la escritora sonorense Eve Gil.)
Y como fan me dirijo a ustedes:
Conocí a Eve cuando era mucho más que Eve; de hecho era cuatro letras más, Eve-lina.
Evelina Gil era una muchacha de ojos grandes y cabello largo que frecuentaba encuentros literarios en Hermosillo como uno de tantos jóvenes escritores egresados de la Universidad de Sonora. Dentro de poco publicaría y causaría escándalo con su primera novela Hombres Necios en 1993; pero esta novela y los premios con los cuales empezó su carrera no anunciaban aún la metamorfosis de Evelina hacia la escritora y periodista Eve, que tanto Felius como yo tienen el orgullo de presentar esta tarde.
Eve Gil es un caso único en las letras mexicanas. Aguda observadora, lectora empedernida, escritora compulsiva, su singularidad recae en el hecho de que es una autora que constantemente sorprende a sus lectores. Nadie sabe bien lo que saldrá de su cerebro norteño, ni siquiera me atrevería a especular sobre el tema que abordará en su próximo libro.
La admiro por novelas como Réquiem por una muñeca rota, publicada por Tierra Adentro en el 2000, y me entusiasmo por novelas como Virtus, del 2008, publicada por Jus.
Durante los últimos 15 años, Eve se ha vuelto una especie de terapeuta que logra sacar lo mejor o peor de sus personajes, todos muy humanos y desconcertantes. Sus historias no balbucean, saben hablar directamente, sin tapujos. Ella es una psicóloga de la narrativa pero también sabe leer el tarot, nos adivina.
La Muñeca rota es una adolescente gorda que duda de su belleza y envidia a la flaquita que es hermosa porque así lo dicta la sociedad. Eve sabe hacer reír, pero también estruja a sus lectores, estira sus fibras emocionales, seduce con sus palabras.
Virtus, en cambio, apela a la inteligencia más que a las emociones. Eve dirige la mira hacia nuestro sistema político y critica con ferocidad todo lo que ella considera inútil e injusto. En Virtus vivimos en una especia de mátrix donde la felicidad se nos receta a cucharadas virtuales. Es su propia versión del Mundo Feliz de Huxley, pero con un presidente prefabricado, nacido en Tijuana of all places.
Sin ella saberlo, con Virtus Eve se volvió mi mejor amiga. Me di cuenta que ambos surgíamos de mundos similares. En mi caso, la lectura de ciencia ficción me empujó hacia la literatura. La lecturas de seres extraterrestres como Ray Bradbury, Isaac Asimov y Ursula K. Leguin, entre muchos otros, me hicieron ver que la imaginación no tiene por qué estar limitada.
Pero con Sho-shan y la Dama Oscura, Eve es más que amiga, se vuelve una entrañable hermana.
Hace unos años, por no sé qué misterios, decidí profundizar en el cine de Akira Kurosawa. Y obsesivo como soy, a la vuelta de pocas semanas vi 29 de sus películas en orden cronológico, desde Sanshiro Sugata, de 1943, hasta su magistral Madadayo, de 1992. De ahí pasé al prolífico Yasujiro Ozu y no paré hasta quedar pasmado con cineastas como Takeshi Miike y el otro Kurosawa, Kiyoshi, uno de mis favoritos.
Mientras que los ojos se me alargaban de tanto cine japonés y la panza me crecía por tantas palomitas de microondas, no dejé pasar la oportunidad de sumergirme en el mundo manga. Era un regreso a mi infancia, aquellos tiempos cuando me hipnotizaban series de televisión como Fantasmagórico y Kimba, el león blanco, o sentía repugnancia por Candy Candy o Heidi que yo consideraba (guácara) sólo para niñas. (Todavía me dan ganas de vomitar pensar en la canción del abuelito dime tú.)
En esta nueva jornada de manga y anime, ya muy adulto y muy escritor, pasé por historias maravillosas como Ghost in the shell, Milenium actress, Perfect Blue, Grave of the Fireflies; repasé no sin chillar melodramas como las aventuras del pequeño Remy, además de clásicos como Akira, Ninja Scroll y por supuesto todo lo del maestro Hayao Miyazaki.
Y por si esto fuera poco, no me perdía un episodio de Pokemon y aprendí a jugar Yugi-Oh, aunque jamás logré ganarle a mi hijo Santiago, quien siempre tenía mejores cartas que las mías.
Nunca imaginé que con esta inmersión a la cultura japonesa no hacía más que prepararme para el más reciente libro de Eve Gil. Se puede decir que estaba más que listo para leerlo.
Para mi sorpresa (y nótese que “sorpresa” es una palabra recurrente cuando hablo de Eve), ella escribió un libro que se desarrollaba en un punto intermedio entre el mundo de los mortales y el universo manga. En el mejor estilo japonés, Sho-shan y la Dama Oscura contiene todo el drama, complejidad psicológica y violencia propia de los mejores animes. La protagonista, una niña mexicana con rasgos orientales, lucha contra el mal y la injusticia, sufre calamidades, se enfrenta a su destino y resulta triunfante a pesar de las tragedias.
Pero la historia no es simplemente una serie de eventos, existe también un trasfondo, un análisis de la intolerancia social, del rechazo a quienes se considera diferentes.
Violeta Monsalve (llamada también Murasaki y eventualmente Sho-shan), parece “chinita” por sus ojos rasgados y por su fascinación por esas historias con monitos de ojos grandes. Es juzgada como “rara” y propensa a la violencia.
Su hermana menor, Luisa (llamada también Lu y Cho, que significa “mariposa”), no habla, sufre ataques y es diagnosticada con el Síndrome de Asperger. Aún teniendo cuatro años, los adultos la culpan de un crimen imposible.
Su ángel protector es la misteriosa escritora Dagmar Obscura (llamada también Dama y quizás Danae Fujita o Valentina Nóvgoroda). Ella es la heroica mamá que lucha contra los estereotipos y defiende su derecho de educar a sus hijas a su manera.
Sho-shan y la Dama Oscura es una novela breve e intensa, de corte juvenil, mestiza entre lo mexicano y lo japonés. Ahí están los personajes con superpoderes y los personajes cómicos, torpes, malvados y benévolos que nunca deben faltar. Ahí están los espectros y figuras ancestrales que son tan capaces de devorarnos como de darnos un sabio consejo. Pero tratándose especialmente de Eve Gil, ahí está el gusto por contar historias, la escritura fina que la caracteriza y el afán por sorprendernos, (sí otra vez la palabra “sorpresa”).
Sho-shan y la Dama Oscura llega en un momento en que todo parece estarse volviendo un poco manga: seres poderosos y sus ejércitos de secuaces mueven los hilos de este país, mientras los héroes anónimos tratan de sobrevivir un día a la vez. Sólo falta la llegada de esos personajes mitológicos que nos defiendan de las fuerzas malignas; los que pueden volar o lanzar centellas o por lo menos contar con un inventario de robots gigantes o amigos mágicos. Ellos faltan para defendernos de los opresores; mientras tanto contamos con Eve, que no sabe defraudarnos, un personaje que ya tiene los ojos grandes y el superpoder de su escritura.
Espero que todos aquí hayan leído algún libro de Eve Gil (recomiendo además las tres historias que forman su premiado Sueños de Lot), o por lo menos espero que la conozcan por sus excelentes blogs.
Reitero que es para mí un orgullo estar aquí y agradezco a los organizadores de la Felius por haberme permitido la oportunidad de hablar sobre este libro.
Tijuana, B.C, octubre 12 del 2009

SE BUSCA: INFANTICIDAS Y COMERCIANTES DE LA NECESIDAD DE MADRES TRABAJADORAS

¿Los ha visto?
Estas personas, por hoy prófugas de la justicia -se sospecha andan por territorio estadounidense o canadiense porque la aristocracia sonorense, por naquez o por tacañería, o una mezcla de ambas, no pasan de territorio americano y la compra semanal la realizan en Tucsón- son los propietarios del bodegón-guardería, improvisada con material flamable, sin salida de emergencia ni extintor, donde hasta el pasado 5 de junio se hacinaban 200 bebés, 48 de los cuales murieron en un incendio y otros diez supervivientes habrán de sobrellevar el resto de su vida secuelas que van desde quemaduras en gran parte de su cuerpo, hasta graves disfunciones pulmonares que minarán considerablemente su calidad de vida.
Acusados de negligencia criminal, estos personajes, lejos de entregarse a las autoridades para ofrecerse reparar los daños hasta donde sea posible o purgar la condena que les correspondería por una elemental cuestión de ética y/o conciencia cristiana, que solían ostentar a través de diversas oportunidades, inmortalizadas en las secciones de Sociales, donde recibían solemnes la bendición del Arzobispo, han huído del país como lo que son: unos cobardes y unos asesinos. "El que nada teme, nada debe" Estos, a todas luces, estaban concientes de los riesgos que sus "clientes" corrían merced a la avaricia y ambición de quienes lucraron con la necesidad de las madres trabajadoras.
Nombres y descripción de los próugos, por estricto orden alfabético:
Escalante Hoeffer, Alfonso: Tipo "sanote", sonrosadote, ojiverde, signo de pesos en la mirada, hoyuelos en las mejillas, producto de la madurez tardía, botas muy caras (para mayores señas: acude al mismo cocodrilero del ex presidente Fox), espuelas Yves Saint Laurent, barbita de candado (aunque quien quita y se haya rasurado los pocos pelos para no ser molestado), papada de emperador romano. Señas particulares: carga muy a huevo a sus hijos, apenas que haya una cámara adelante. Cónyugue de la también prófuga Sandra Téllez Nieves.
Gómez del Campo Zavala Tonella, Marcia Matilde Altagracia: no dejarse engañar por su nombrazo digno de emperatriz belga de los tiempos del romanticismo. La doña, quien por cierto es tía o sobrina -no se sabe a bien- de la primera dama de la nación, y se le asemeja bastante en lo fodonga, es la típica señorona afectada que no permite a sus vástagos comer dulces ni chicharrones porque el colesterol y la diabetes son enfermedades de "gente baja" y tampoco los deja jugar en la tierra porque, dice, no deben ensuciar su ropa de marca ya que no está dispuesta a comprarles una nueva, si es que la "muchacha" no consigue sacarle toda la mugre. Señas particulares: gesto de hacer fuchi (aunque quien sabe si se le habrá alterado por el susto o la más reciente cirugía plástica), mirada fija en el piso, ademanes nerviosos y acento "popillo"
Salido, Antonio: Mejor conocido como "el Tony" o, más recientemente, "el Pilatos", quién sabe por qué. Estatura de sonorense promedio (1.75-1.80), unos 120 kilogramos de pura tortilla sobaquera y tamales de niño envuelto, grandes entradas, ojillos de águila rapaz, papada pronunciada (en realidad, este rasgo es común a todos los prófugos), tiende a ataviarse como John Travolta en sus años mozos, andar jactancioso (aunque quien sabe si ya le habrá cambiado el pasito tun-tun), suele usas cinturones de hebilla ancha. Cónyugue de la antes citada Marcia Matilde Altagracia. Señas particulares: gesto paranoide, típico de los que cargan un niño muerto en la cajuela de su auto.
Téllez Nieves, Sandra: Maquilladísima, chapeteada, sonrisa ladeada (otro rasgo común a todos los prófugos), usa lápiz labial Paloma Picasso, les cuelga hasta foquitos a sus infortunados mellizos, quienes, si Dios es justo, le echarán en cara a su mami traerlos jaloneando por todo territorio estadounidense y someterlos a régimen Burguer King (con cajita sorpresa) con tal de no enfrentar su responsabilidad ni -¡horror!- pagar las que debe, sobre todo en metálico. Se le conoce con los sobrenombres de "la Sandy", "la Yoyis", "mamá gallina" y "La Madrastra". Señas particulares: no saca el monedero ni de chiste, siempre le dice a la "muchacha" -a quien, por supuesto, se llevó de aventura para que la ayudara a lidiar los buquis-que pague los helados. Dicen que le ha dado por disfrazar a los mellizos de Batman y Gatúbela para que no les reconozca, mientras ella usa gafas Chanel, las popularmente conocidas como "ojos de mosca" que son las de armazón más ancho.
Urquídez Serrano, Gildardo: Pariente incómodo del malogrado candidato del PRI a la gubernatura del Estado de Sonora, Alfonso Elías Serrano. Éste, dicen, se largó sin la vieja y sin los buquis. Las fotos lo muestran con gesto prepotente y satisfecho, pues hasta antes de la demoledora derrota de su primo en los comicios se creía impune, pero como resulta que repartir i-pods entre los ciudadanos sonorenses no bastó para perdonarle al Vaquerito la herejía de ser pariente de quien es, ahora anda escondiéndose en algún lugar ignoto de la geografía estadounidense. Físicamente similar al Vaquerito, pero sin sombrero stetson y sin botas, porta gafas ejecutivas de armazón liviano. Papada pronunciada y sonrisa ladeada. Inconfundible aire de junior, se le huele a varios metros de distancia.
Nivel de peligrosidad de los prófugos: alto. Son capaces de asar niños si hay dinero de por medio, mínimo, de improvisar un hormiguero o una madriguera para hacinar bebés en ellas y cobrar bastante caro por el "servicio" En los niños ven un producto, un medio o, en el caso de sus propios hijos, un requisito cumplido ante la sociedad, una obligación biológica de perpetuarse propia de la gente de su clase y, sobre todo, sucesores y herederos, aunque, en este caso, habrán de heredarles ignominia, bajeza, cobardía... y 48 muertes que nadie nunca les permitirá olvidar, así se escondan en el más remoto iglú de Alaska.
A T E N T A M E N T E
Todos somos padres de los niños sacrificados de Hermosillo y exigimos justicia!!!!