La escritura como show


Hay quienes consideran -y me incluyo- que la escritura es un acto tan íntimo, valga la escatología, como la masturbación o la evacuación.
Con esto no trato de decir que sea requisito encerrarse a cal y canto en una habitación durante horas, días enteros -como dicen hacía Cortázar, que se olvidaba hasta de comer-. Hay quienes encontramos grata la atmósfera de los cafés, por ejemplo. Pero eso no significa, en estricto sentido, escribir en público. Yo suelo encontrar una magnífica atmósfera de intimidad en ciertos cafés. Me vuelvo invisible entre tantas charlas distintas que producen cierto eco musical, acentuado por la tintineante actividad de los cubiertos. Generalmente nadie me molesta -cuando resulta que los meseros (as) son demasiado entrometidos, simplemente no regreso a ese establecimiento -y, en realidad, a prácticamente nadie le interesa lo que uno está haciendo: lo mismo da que sean números que letras. Lo que intento decir con esto, es que la escritura no deja de ser un acto de intimidad aunque se practique en un lugar público.
Pero...¿Qué pasa cuando se organizan "shows" donde la máxima atracción son dos escritores trabajando en vivo y a la vista de un público que contempla en una pantalla el proceso de escritura?
No lo concibo...no me cabe en la cabeza. Condicionar la creación literaria al capricho de un público que, dudo bastante, pueda aprender a escribir solo contemplando la amplificación del ejercicio forzado de un par de escritores que, para colmo, parecieran competir por el más veloz para concluir un cuentito improvisado y, por ende, mediocre. Esto reduce a los escritores a ejemplares exóticos de Animal Planet o National Geographic.  Lo más insólito es que los escritores...¡aceptan!
No tengo la menor idea de quién fue el genio -o la genia -que inventó esto de los JAM de escritura, improvisación de escritura en vivo. A lo mejor se trata de algún querido amigo (a), en cuyo caso me disculpo por externar mi opinión, pero yo no puedo imaginarme en una situación semejante, observada por varios pares de ojos mientras intento estructurar una frase. Vamos: cuando me encuentro escribiendo y alguien se asoma por encima de mi hombro, se corta el sagrado vínculo entre mi mente y la pluma o la pantalla. Se me pone la mente en blanco. En un sentido práctico, estos JAM (por favor, alguien me explique este terminajo, reconozco mi ignorancia al respecto) tendrían que resultar un fracaso si los escritores exhibidos (porque son exhibidos) fueran la cuarta parte de quisquillosos que yo...o si se tomaran su oficio lo bastante en serio para prestarse a algo cercano a la humillación. Pero al parecer, a los escritores mexicanos les encanta el exhibicionismo e ingenuamente creen que están siendo admirados, cuando en realidad juegan el triste papel de conejillos de indias (por no decir "ratón de laboratorio"). Intento imaginarme, por ejemplo, un duelo de pintores: Cuevas versus Toledo, pintando en vivo para un grupo de curiosos que quiere comprobar si los dioses también se manchan la ropa de pintura. Cuevas, pese a su fama de exhibicionista, difícilmente permitría que lo vieran en una situación tan vulnerable como lo es el instante de la creación, en que -se supone- el escritor se encierra en la burbuja de su mundo personal para encontrarse con sus fantasmas y con sus personajes...y a este encuentro no puede tener acceso nadie mientras el trabajo no sea concluido.
¿Qué tan bajo piensan caer los escritores mexicanos en su afán por atraer los reflectores? ¿En serio son lo bastante ingenuos para creer que abrir las puertas de su intimidad creadora les acarreará simpatías y lectores? Más bien creo que lo contrario: el potencial lector -morboso, en este caso- se percatará de que al escritor que admira no le salen maravillosos párrafos a la primera; que la etapa primaria del trabajo literario puede ser un cúmulo de desatinos, errores de dedo, incongruencias y, supongo que en la mayoría de los casos, yerros producto del nerviosismo de ser el centro de la atención (a menos, insisto, que se sea como el prototipo del exhibicionista: el señor de la gabardina negra que se planta en las entradas de las escuelas, y lo que quiere es que lo vean)
De una vez les digo: el día que me inviten a un circo de estos, mejor les hago cosplay, con mucho gusto. Ese sí es espectáculo. Lo otro es tan patético como el torpe strip tease de una persona reumática y entrada en carnes.

Reseña de La nueva ciudad de las damas, por Ignacio Trejo Fuentes y un plus

Publicada originalmente en dos partes en la revista Siempre! números 2984 y 2985

Narradora de altos vuelos (Réquiem por una muñeca rota es una novela deliciosamente pornográfica), Eve Gil se desempeña como crítica literaria, y su especialidad es la literatura escrita por mujeres; el título de su columna es esclarecedor: La trenza de sor Juana. De los materiales publicados en ese espacio (impreso y cibernético) surgió La nueva ciudad de las damas.
El grado de especialización de Eve es más que notable, conoce autoras de las que muchos no teníamos siquiera idea, de tiempos pretéritos y actuales, de modo que además de proveernos de información nos entera de casos curiosos y hasta perturbadores. Esta obra de reciente aparición es, por lo tanto, un manjar que no debemos desaprovechar.
Queda claro el aliento feminista de la autora, y quizá por eso algunos lectores muestren reticencia a la lectura de La nueva ciudad…, porque las etiquetas suelen provocar prejuicios; sugiero, por eso, deshacernos de éstos y atender con seriedad la galería que nos ofrece Eve Gil, nacida en Hermosillo, Sonora, en 1968.
¿Conocía el lector a Cristina de Pizán, Murasaki Shikibu, Hildegard von Bibgen, Aphra Behn? Yo no, y por eso me asombra saber que, la primera, nació en 1364, y que la segunda, japonesa (nacida hacia 978), es considerada como la autora de la primera novela en la historia de la humanidad: La novela de Genji. Lo que es indiscutible es que esas escritoras transgredieron las normas de su época en sus respectivos países, hicieron lo que estaba reservado sólo a los varones, y tan sólo eso bastaría para tenerlas en gran estima; pero no, porque Eve Gil se encarga de mostrar sus méritos artísticos; es decir, no sólo fueron visionarias, aguerridas y contestatarias, sino también —y acaso en primer lugar— artistas.
La autora da seguimiento a poetas y narradoras caracterizadas por su valentía, y si algo las distingue es que se opusieron a las trabas y limitaciones de sus respectivas épocas, mandaron al carajo todo tipo de ataduras y se dedicaron en cuerpo y alma a la escritura; fueron almas gemelas de nuestra Sor Juana Inés de la Cruz, aunque muchas de ellas se le anticiparon.
De Aphra Behn (n. en 1640) apunta Eve Gil: “De lo que no me cabe la menor duda, es de la enorme relevancia de esta mujer en el lento proceso de emancipación femenina y, sobre todo, de la profesionalización de las escritoras pues, en efecto, Aphra Behn fue la primera dramaturga y narradora inglesa en ser remunerada por sus textos, aunque —¡ojo!— en una época en que el simple hecho de que una dama obtuviera dinero a cambio de algo, incluso de su trabajo, era igual a prostituirse. Se cree también que sus obras inspiraron nada menos que al misógino Rousseau y su filosofía naturalista: el hombre es esencialmente bueno. Por si fuera poco, se le considera precursora de la pantomima moderna gracias a su obra fársica El emperador y la luna (1667)”.
Es de llamar la atención que las escritoras analizadas en este libro hayan tenido el arrojo de firmar sus obras con su propio nombre, porque se dice que, debido a las circunstancias sociales, políticas, familiares, a lo largo de la historia un sinnúmero de damas creadoras ha debido enmascararse bajo pseudónimos masculinos. La única de esta galería que se ocultó deliberadamente y por razones que no me quedan muy claras fue Alice Sheldom (Alice Bradley, su nombre de soltera). Nacida en Chicago en 1915, publicó relatos de ciencia ficción que hicieron decir a los editores y críticos que estaba a la altura de los mejores practicantes de esa especie. Firmaba como James Tiptree Jr, y ni quienes la publicaban conocían su identidad: jugó el juego del gato y el ratón, se burló de todo mundo, y ni siquiera se hizo presente cuando debió recibir algún premio. Afirma Eve Gil que, en efecto, sus obras poseen enormes cualidades, de modo que no me queda más que buscar los libros de esa misteriosa dama.
Otras autoras para mí desconocidas y que aparecen en La nueva ciudad de las damas son Ho Xuan Huong, Sigrid Undset, Janet Frame, Adrienne Rich, Anna Politkovskaya y Ayaan Hirsi Ali.
De las más de treinta escritoras revisadas por Eve Gil en La nueva ciudad de las damas conozco a Ivy Compton-Burnet, Anna Ajmátova, Selma Lagerlöf, Gertrude Stein, Pearl S. Buck, Gabriela Mistral, Simone de Beauvoir, Hanna Arendt, Doris Lessing, Nadine Gordimer, Toni Morrison, Susan Sontag, Elfriede Jelinek, Gioconda Belli y, por supuesto, a Rosario Castellanos.
Me parece curioso que la escritora sonorense descubra, además del acendrado feminismo, preferencias lésbicas de la mayoría de las autoras incluidas en su libro. ¿Feminismo y lesbianismo son sinónimos? Creo que no, y por lo tanto si las preferencias sexuales de esas damas las llevan a rechazar a los varones en más de un sentido no quiere decir que sean feministas radicales, sino sólo adoradoras de las mujeres, lo cual es celebrable. Así, habría que escribir dos libros.
Me intriga que Eve Gil no se haya ocupado de Josefina Vicens, autora de dos obras maestras: El libro vacío y Los años falsos; ambas son narradas por varones, y en entrevistas la autora tabasqueña confesó su lesbianismo/feminismo. Eve tampoco se ocupa de Rosa María Rofiell (Amora), y supongo que lo hará en un nuevo volumen.
Al recordar a las dos autoras mencionadas al último, pienso en la italiana Elsa Morante, quien en dos de sus novelas (La isla de Arturo, una de ellas) recurre a la voz masculina para contar las historias. Ella, antes de ser novelista, fue prostituta, y luego esposa de Alberto Moravia (quien también fue esposo de la maravillosa Natalia Ginsburg): ¿no es esto una maravillosa novela?
Además, no debemos olvidar a varones que han escrito de temas escabrosos en torno al sexo sin ser por eso feministas: pienso en Luis Zapata (El vampiro de la colonia Roma). Y que los lectores me perdonen la autorreferencia. Una crítica estadounidense de cuyo nombre no puedo acordarme, hizo un largo ensayo sobre mi libro Crónicas romanas, y me acusó de machista y misógino y de ser proimperialista. “¿Qué?”, me dije al leer el texto, porque ese volumen de crónicas es exactamente una celebración de las mujeres, y nada tiene que ver con mi opinión política. Luego, o la señora no sabe leer o yo no sé escribir.
Por último, recomendaría a Eve Gil que analice libros de Elena Garro, Inés Arredondo, Ángeles Mastretta y María Elvira Bermúdez, pero sin prejuicios ni etiquetas. María Elvira fue especialista en literatura policiaca (Diferentes razones tiene la muerte), e inventó a una mujer detective. ¿Feminismo? De ninguna manera: se trató de un arranque de genialidad narrativa.
En la primera parte de esta entrega dije que, posiblemente, el aura feminista acarrearía recelos en contra de La nueva ciudad de las damas; no obstante, opino que es un libro extraordinario, porque nos da noticia de escritoras sensacionales, así sea que su vida sea mucho mejor que su producción literaria. Éste no es un libro de crítica literaria, sino de semblanzas. Muy bien hechas, por cierto.


Eve Gil, La nueva ciudad de las damas. Universidad Nacional Autónoma de México
(Textos de Difusión Cultural), México, 2010; 427 pp.)

Querido Nacho:
Decía Ernest Hemingway que nunca se le debe responder a un crítico y estoy completamente de acuerdo con él. Pero tú no eres un crítico del montón: eres mi maestro y uno de mis mejores amigos.
Antes que nada, agradezco tu reseña de "La nueva ciudad de las damas" que, no obtante la enorme importancia que tiene para mí, ha pasado casi inadvertida por razones ajenas a mi control. Solo obsequio libros a sus amigos y los encargados de promoverlo son otros, por lo que no tendría tiempo de hacer mi trabajo y el de quienes, en teoría, tendrían que hacer el suyo que es, en este caso, hacer promoción de la obra.
Respecto a lo que señalas en tu reseña, me permitiré aclarar algunas imprecisiones, con todo el respeto que como mi maestro -y el de muchos otros escritores- mereces:
1) No todas las feministas son lesbianas y viceversa. Gertrude Stein, por ejemplo, es lo más apartado a una feminista que puede uno concebir, pero eso no le resta méritos a su extraordinaria obra literaria que, me parece, no ha encontrado aún su momento para ser re-valorada. Adrienne Rich, en cambio, es lesbiana, y además, acendrada feminista. Hay muchas clases de feminismo y no uno solo. Ninguno de ellos está en contra de los hombres sino del sistema patriarcal, que es algo harto distinto y ha afectado y herido no solo a millones de mujeres a través de la Historia, sino a los propios hombres. Puedo asegurarte que las feministas sentimos más simpatía hacia los hombres de la que te imaginas...por supuesto, habrá sus excepciones, pero yo a las mujeres que odian a los hombres como género no las considero feministas sino hembristas (que es el equivalente del machismo)
2) En efecto, una de las intenciones no solo del libro, sino de "La trenza de Sor Juana" como proyecto en general, es rescatar autoras olvidadas o que no han sido lo suficientemente valoradas. Las mujeres han sido práticamente borradas de la historia, no solo de la literatura, sino en todos los ámbitos de la actividad social. En vista de que muy pocos hombres se han ocupado de ellas, las propias mujeres tenemos que navegar en lo profundo para encontrar nuestras raíces y fundar una genealogía propia que nos brinde identidad y refuerce nuestras diferencias como seres humanos, con respecto a los varones.
3) Absolutamente todas las autoras que mencionas, con excepción de María Elvira Bermúdez (que por supuesto no quedará fuera de mi investigación), han sido abordadas en La Trenza de Sor Juana. Llevo un total de 314 autoras analizadas y hubiera sido imposible -además de intolerable- incluirlas en un solo volumen, por lo que la idea es distribuirlas en varios volumenes. A cada una de las maravillosas autoras que citas les llegará su turno, te lo puedo garantizar.
4) Estás absolutamente en lo cierto cuando dices que el concepto del libro ha creado recelo. Me he topado con comentarios -que no llegan a reseña- de un machismo que horrorizaría a la mismísima Sor Juana. Me pregunto: ¿Por qué nadie brinca cuando aparece un libro de ensayos cuyos autores analizados son en su totalidad varones? Las propias mujeres somos capaces de leer con placer un libro de Harold Bloom o Cyrill Connolly donde las mujeres escasean -como en el caso del primero -o brillan completamente por su ausencia. ¿Por qué a los hombres -y no me refiero a ti, que afirmas haber disfrutado del libro- les cuesta tanto trabajo leer un libro sobre escritoras? Respuesta: Prejuicio, ignorancia=machismo. Insisto, no es tu caso. Si alguien sabe lo mucho que admiras a las mujeres que escriben, soy yo.
5) Lo que sí cuestiono abiertamente de tu reseña es el párrafo final: esto SI ES crítica literaria. El problema es que estamos demasiado acostumbrados al anquilosado concepto de la idea de la crítica como autopsia de libros y negación absoluta de emociones ante las lecturas, a pesar de que críticos como Roland Barthes o George Steiner han revolucionado en ese sentido. Te comento que lo más lindo que han dicho de mis Trenzas, es que son "cuentos". En verdad lo agradezco, porque eso significa que se leen con gozo...pero la crítica literaria actual es gozosa y quiere llegar a muchos más lectores. No por nada dicen que el ensayo -que es uno de los vehículos para ejercer la crítica literaria-es el género de este milenio.
Una vez más agradezco tu atenta lectura y atención a "La nueva ciudad de las damas" y te reitero mi cariño y admiración.
Un abrazo
Eve

Presentación de "Las tentaciones de la dicha" de Agustín Cadena



Fotos: Ramón I. Martinez
La presentación que tuvo lugar el jueves 19 de agosto de 2010 en Donceles 66 del nuevo libro del gran narrador mexicano Agustín Cadena, titulado "Las tentaciones de la dicha" (JUS, 2010) ocupará un sitio muy especial en la historia de mi vida por dos razones
1) Se trata de uno de los mejores libros de cuentos que he tenido el honor de presentar
2) Fue mi última presentación  pública como escritora y el destino quiso para esta ocasión un genuino broche de oro: un gran libro y como sede un lugar que había como mi casa hasta hace poco, aunque no estoy segura de que continúe siéndolo (a la luz de los últimos acontecimientos, que incluye mi injustificada expulsión de un suplemento de los sábados donde colaboré durante algunos años, pocas, muy pocas son las certezas que puedo tener).
Nunca mencioné que se tratara de mi última presentación. El único que lo sabía era el propio Agustín. Dejé transcurrir el ritual como si se tratara de otra cualquiera; muy honrada, eso sí, de que Agustín me hubiera elegido como su presentadora junto con el cuentista Luis Bernardo Pérez y el actor Miguel Couturier que realizó una espléndida lectura de dos de los relatos incluidos en los libros.
Sin embargo este es el espacio apropiado para concretar la despedida que de ninguna manera significa que dejaré de escribir. Opté por cancelar la vida pública porque mi cuerpo y mi espíritu están dañados y cansados y han perdido su capacidad para las falsas sonrisas. He de reconocer que estuve muy contenta esta noche, en la que incluso recibí un regalo hermosísimo de manos de ese amigo siempre fiel y comprensivo que ha sido Agustín Cadena: un costurero húngaro -él radica actualmente en Hungría y se siente feliz allá: cuántos no quisiéramos, como él, huir lo más lejos posible de esta país irrespirable-que resultó mucho más simbólico de lo que el propio Agustín imagina pues la protagonista de la novela que me encuentro escribiendo en este momento es una precoz modista.
Así entonces, y tras darle vueltas al asunto, tomé junto con mi familia la decisión de consagrarme a la escritura de manera absolutamente privada, apartada de todo lo feo, lo podrido, lo estéril, lo falso que hay en el llamado "ámbito literario" y que, como lo demuestran los últimos acontecimientos, no ha hecho sino mimetizarse con respecto a la atmósfera de corrupción y criminalidad que sufrimos actualmente en este México al que fuerzan a festejar un infestejable Bicentenario: si los héroes que "nos dieron patria y libertad" vieran el México por el que ofrendaron sus vidas; ese México en el que sus ciudadanos no podemos tener la certeza de que no nos estallará una bomba mañana o no nos veremos inmersos en una balacera adentro de un Starbucks, estoy segura, se sentirían tan frustrados, horrorizados y asqueados como yo. Sentirían que su sacrificio no tuvo ningún sentido, ningún valor...precisamente la sensación que se ha instalado en mis huesos, y de la que necesito purificarme para continuar creando con honestidad, amor y pasión, tan lejos como sea posible de los elementos nocivos que han contribuido con sus desplantes y corruptelas a que México ocupe un lugar deshonroso en materia de lectura y cultura.
México: un país donde gente disfrazada de respetables escritores e intelectuales tienen como misión primordial expulsar, acallar, destruir y -como en mi caso-ejercer acoso moral y dar trato de parias sobre quienes de verdad escriben y trabajan con pasión en labores de promoción de la lectura.
Es bello saber que no todo son amenazas anónimas (que sin embargo gritan los nombres de sus deleznables remitentes), ni editores cobardes que ni siquiera tienen el valor de mirarlo a uno a los ojos para decirte que no te publicarán más porque le resultas incómoda al Sistema (ahora colaboro exclusivamente para Siempre!); ni gente que finge que te aprecia y hace mofa de tu dolor en sus estados de facebook.
Muchas gracias, Agustín....gracias a quienes han demostrado ser mis verdaderos amigos; a los que se quedaron de mi lado y comprendieron mi decisión. Un millón de gracias.

Escribir y llorar


Veo mi foto incluida en el extraordinario libro de la fotógrafa Gabriela Bautista (junto con Rogelio Cuéllar, la mejor retrastista de escritores no solo en México, sino a nivel internacional), "Miradas expuestas", recientemente publicado por El Financiero, y veo a una mujer que inicia un proceso de aislamiento. Miro mi propia sonrisa y no recuerdo qué pensaba en esos momentos. Lo único que sé es que es precisamente cuando me toman fotos que menos importancia me doy...y más vulnerable me siento.
Es un orgullo estar en ese libro porque Gabriela, independientemente de su enorme talento, prácticamente radiografía a los escritores, como si en vez de retratarlos de ellos retratara su alma, de tal suerte que algunos con fama de ultra mafiosos exhiben la inocente sonrisa de un niño, mientras que otros conocidos por su dulzura lucen sobrios o sensuales...otros más, a quienes todo mundo da por "buena gente" lucen una dureza expresiva impresionante. Yo, por ejemplo, luzco como la que verdaderamente soy: alguien retraído, que desearía no experimentar un latigazo de responsabilidad cuando las cosas se hacen mal y afectan a personas inocentes...y sin embargo se duele profundamente de lo que mira a su alrededor; de la podredumbre humana que le resulta más nítida cada día y una especie de resignación dolorida, producto de múltiples sesiones de llanto por impotencia, que ha procesado hasta transformar en ironía.
A través de mi vida he sido muchas. Supongo que cualquiera puede decir lo mismo. Pero hay aspectos de mi persona que deben ser natos pues no consigo dominarlos o frenarlos. Ya desde chiquita hacia patente mi rebeldía en formas poco convencionales: como huelgas de brazos caídos -así las denominaba yo -o abandonar intempestivamente la clase. Y estoy hablando de una niña de primaria. La universitaria que fui, como es de suponer, era la típica que se sumaba a las revueltas y acarreaba letreros de repudio contra el rector y el gobernador de Sonora (Beltrones, entonces). Cualquiera que suponga que disfruto hacer esto, se equivoca. En realidad actúo impulsada por una sensación horrible de estar siendo víctima de una injusticia y la todavía más terrible sensación de que si me quedo callada, nunca me lo perdonaré.
Ese ha sido, pues, el problema de toda mi vida: no poder quedarme callada. Y juro que he realizado esfuerzos descomunales para callarme...pero no puedo. Las respuestas más usuales a mis protestas son 1) Ninguna 2)Amenazas anónimas.
La menos frecuente -aunque suceda ocasionalmente- es la solidaridad...pero casi nunca encuentro un respaldo actuante, físico...alguien dispuesto a sumarse a mi causa. A jugársela conmigo.
Y ese debe ser el origen de la sonrisa que detecto en esa foto, no exenta de cansancio.
Y hoy estoy más cansada que nunca.
Como en la canción, digo que me voy, que me voy, y no me he ido. Lo que sí es un hecho es un retiro radical de la vida social relacionada con el medio literario, léase: tertulias públicas o privadas entre escritores (que no sean mis poquititos amigos íntimos de siempre).
Mis lectores contarán con mi presencia siempre que la requieran...y siempre y cuando no esté involucrada alguna "autoridad cultural"
No puedo prometer callarme...pero sí alejarme lo suficiente para no enterarme de nada relacionado con este mundillo que me indigne lo suficiente para orillarme a despotricar.
Y es que, pese a mis muchos años como escritora, nunca había sabido lo que era sentirse realmente enferma con los desplantes, actitudes y reacciones de los llamados "intelectuales", hasta que algunos escritores mexicanos exhibieron su vergonzante sumisión al reconocer la autoridad como críticos de una serie de individuos de dudosa calidad moral e intelectual. De ahí para el real, y como suele suceder, vino una tras otra...y de pronto descubrí que los más influyentes -que no los más leídos, he ahí la paradoja-empezaban a ejercer desenfrenadamente un abuso de poder digno de uno de nuestros gobernantes o, peor aún, de un narco.
La atmósfera, pues, se ha tornado irrespirable. Asunto de salud por lo que a mí respecta. Ha dejado de ser asunto de libros, de literatura, para transformarse en una ramificación más del crimen organizado donde se trafica con influencias. Lo único que nos hace falta es recurrir a las mantas en el Periférico para hacer más llamativa las descalificaciones mutuas.
El llamado "medio literario" mexicano no es sino un reflejo de la situación nacional; otro ámbito donde  cómodamente se han instalado la codicia, la corrupción, la intimidación y la impudicia. En efecto, vivimos un régimen trasparente: ninguna canallada se realiza a espaldas del pueblo, porque a los hombres y mujeres del Poder el pueblo les importa un pepino..y eso incluye a los intelectuales que han ofrendado su alma a un azaroso régimen que podría desaparecer en cualquier momento. Eso es lo que les cuesta entender: estas cosas son efímeras, el mundo da muchas vueltas: Hoy estás arriba...mañana, abajo.
Mientras son peras o son manzanas, opto por la graciosa retirada y purificarme de toda esta inmundicia para recobrar energías que requiero para lo que verdaderamente importa: escribir.
Y no, no es que me hayan amedrentado. El que me busque...me seguirá encontrando. Retirarse no es igual a esconderse y yo nada tengo que ocultar y nada le debo a nadie.

Dos artículos sobre la anual farsa del SNCA que pagan nuestros impuestos


En la foto: Francisco Hernández susurra al oído de José de la Colina: "No seas gacho, una bequita para Leoncito que siempre que lo visito en su pueblo me trata a cuerpo de rey...y a cambio yo le doy mi voto a Homerito, ¿zaz?"

La danza de las becas, la ausencia de libros
Becar a gente porque trabaja escribiendo es un despropósito.
Por: Braulio Peralta

Me da gusto que algunos amigos reciban becas y resuelvan, en parte, su vida económica. No sé si su vida creativa. No me gusta el tema de los regalos del Estado a sus artistas e intelectuales que sabrá Dios si la van a hacer con sus trabajos tirados al mar. Yo lo plantearía al revés: becaría aquellos libros que el tiempo les ha dado un lugar en la biblioteca del futuro. Sería más fácil, útil y lógico. Piénselo un poquito y verá que tengo razón.

Becar a gente porque trabaja escribiendo, es un despropósito. Hacerlo por un libro, por una pieza, por una investigación, es lo más sano. El autor entrega un libro con la referencia del tiempo. El Estado podría hacer muchas cosas por ese libro: llevarlo a bibliotecas, regalarlo a estudiantes, hacer coloquios en torno, abrir debates sobre las nuevas tendencias escriturales.

Hay libros que merecen ser premiados no con un reconocimiento o galardón literario. Eso sería aparte. Libros que por su importancia, su trascendencia, la prueba del tiempo, merecerían la atención de parte del Estado para hacer con ellos la gran biblioteca imprescindible, de papel, o con las nuevas tecnologías. Esto sin duda parece loco pero en poco tiempo veremos que es una mejor idea que becar a jóvenes —y ni tanto—, que llevan años en el medio cultural y no tienen siquiera un libro que valga tanto como para que reciban un salario-beca por parte del Estado.

Conozco escritores que con o sin beca trabajan y realizan una obra de trascendencia. No al revés. Hay un montón de escritores que han recibido las becas, han escrito sus libros y no ha pasado absolutamente nada con ellos ni con sus libros. Duro pero cierto. Sé que escribir esto es impopular. O mejor, poco populista.

Repito: qué bueno que algunos amigos tienen su beca. Van a poder ir a Europa. Van a comer mejor. Podrán dedicarse de tiempo completo a su creatividad (aunque no estoy muy seguro). De lo que estoy cierto es que una beca no los hará más escritores. Porque una beca, hoy, no es sinónimo de prestigio. Pero si no la tuvieran, acuérdense que está el trabajo de dar clases, hacer cuidado de edición, múltiples oficios relacionados con el quehacer literario. Es duro, se paga mal, pero la satisfacción de salir por sí mismos nadie se los va a quitar.

Hay gente así. No quiero dar ejemplos porque son muchos. Por sus libros los conoceréis. Creo que son un buen ejemplo a seguir. Las becas déjenlas a los estudiantes de escasos recursos, a los pobres de las rancherías que no tienen para llevar a sus hijos a la escuela, a los indígenas que quieren superarse y esperan el apoyo para poder aprender a leer y escribir. Esos sí que necesitan becas.

No creo que un leído y escribido necesite de becas para salir adelante, ¿o sí? Se supone que estudiamos para eso: para hacerla sin necesidad de dádivas. ¿Quién nos dijo que escribir no es un sacrificio de todo tipo, incluso la inseguridad del futuro? Y ya. Me callo. Más enemigos a mi saldo a punto de extinguirse.

Los que no ganaron beca ni lloren. Quizá puedan demostrar que sin beca hacen mejores libros, contra los que la ganaron. Y los que la tienen: buen viaje y, espero, buen futuro. Todos nos encontramos al final de nuestras vidas porque somos el resultado de una carrera sin rumbo.

Coda

¿A ver, quiénes son los agraciados con el mayor número de becas proporcionadas por el Estado? Son más conocidos por eso, que por sus obras, ¿o no? Nombres, nombres, nombres.

Publicado en MILENIO
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El monstruo innombrable
Por: Marcial Fernández

Año con año sucede lo mismo: cuando aparecen los resultados de los ingresos o reingresos al Sistema Nacional para la Cultura y las Artes (SNCA) se de-satan las alegrías, las felicitaciones, pero, en mayor medida, los agravios, los sentimientos encontrados, las mentadas de madre y los juicios sumarios.

Por supuesto que los jurados son unos corruptos; los nuevos becarios o reincidentes, unos lambiscones, mafiosos, los de siempre; los no beneficiados carecen de talento, de obra importante, de proyectos sólidos.

Hay, incluso, otro grupo: el de los puros: los que no piden el apoyo porque, o bien creen que hacerlo sería prostituirse y no están dispuestos a que el Estado limite sus libertades, o bien no quieren deber favores o que se les asocie con tal o cual padrino.

Yo, que soy un creyente de las teorías de la conspiración, que recibí la beca de Jóvenes Creadores tres veces, que he sido jurado de varias convocatorias en los estados y que llevo una década solicitando mi ingreso al SNCA, estoy seguro de que Salinas de Gortari, en su maldad infinita, engendró este huevo para dividir, a la vez que cooptar, a los artistas del país.

Y tal monstruo (el creado por El Innombrable, no El Innombrable mismo) seguirá alimentándose de usos y abusos de poder, soberbia, rencores, acusaciones, resentimientos y suspicacias hasta que las reglas no sean más claras, es decir, hasta que se ponga por escrito a razón de qué se dan las becas.

Me explico: el ingreso o reingreso temporales al SNCA se ofrece, en teoría, por “calidad de la obra” del solicitante y por su “proyecto” bajo el precepto de fomentar “la creación individual y su ejercicio en condiciones adecuadas”, según las Reglas de Operación del concurso. De esto se puede interpretar que, por una parte se busca reconocer al artista y, por otra, generarle una posición económica estable para que se pueda dedicar a su obra.

Estoy de acuerdo con Braulio Peralta que, en Milenio Diario, la semana pasada escribió: “Una beca, hoy, no es sinónimo de prestigio”.

Y no lo es porque, desde los orígenes del SNCA, los jurados han elegido a dos que tres beneficiados por generación sin una trayectoria que los respalde en el rubro en el que participan.

Y porque hay un buen número de artistas que, sin haber producido piezas importantes como becarios, han encontrado en el SNCA un modus vivendi que poco o nada le sirve al país.

Es un despropósito, además, que el Estado invierta dinero en becar a quienes no lo necesitan; a quienes, por fortuna, viven holgadamente de sus herencias, rentas, trabajos, obras, etcétera. Y con esto no sugiero abolir las becas, sino -si queremos darle la vuelta al monstruo de El Innombrable- que cumplan con una función social al descubrir e impulsar a jóvenes talentos, que les dé un respiro a los artistas que sobreviven de lavar ajeno y a los que no llegan en una situación económica óptima a la vejez.

Que el SNCA no es beneficencia, pues debería serlo para los creadores que, temporalmente, están desprotegidos.

Creo, por otra parte, y en esto vuelvo a coincidir con Braulio Peralta, que una beca no ayuda para realizar una obra trascendente. El que tiene vocación realiza su trabajo con o sin apoyos. ¿Qué debería hacer, entonces, el SNCA para servir tanto a la comunidad cultural como a la sociedad toda? Premiar no al artista, sino a su obra. Becar -por decirlo de alguna manera- no al proyecto, sino a la pieza concluida.

¿Cómo?

Dándola a conocer a los grandes públicos, propiciar su consumo, privilegiarla en los circuitos de estudio, buscar -en el caso de la literatura- su traducción a otras lenguas, crear las condiciones para que el artista pueda vivir y competir -en un mercado equitativo- de su trabajo, y no de proyectos inciertos.

Publicado en EL ECONOMISTA

OJO, SEÑORES DEL FONCA: Están usurpando identidades de sus funcionarios

Acabo de recibir este mensaje vía facebook firmado por un señor RAUL ARENZANA donde se justifica con una serie de incongruencias de las razones por las que "no recibí la beca del SNCA" y que se entrada denotan un desconocimiento supino de las cláusulas de una convocatoria que, en teoría, debiera conocer muy bien.

Pero...¡oh sorpresa! Cuando pretendo comunicarme telefónicamente con él, resulta que este señor está en junta, no tiene nada que ver con el SNCA y ni siquiera cuenta con perfil de facebook.

Le echo un vistazo al susodicho perfil: no tiene fotos ni datos, ni uno solo, salvo que es HOMBRE

¿Seré mal pensada o abrió el perfil solo para tomarse la molestia de enviarme este mensaje a nombre del FONCA?

Me permito reproducir este encantador mensaje, y una respuesta para quien sea que la haya redactado y ni siquiera se molestó en informarse antes de atreverse a dirigirse a mi persona:

Raúl Arenzana 09 de agosto a las 12:45 Denunciar
Estimada Eve

Le escribo por este medio para que no piense que esto se trata de una respuesta “oficial” por parte del FONCA ni nada por el estilo. Mi intención es aclarar algunos puntos que estoy seguro aliviarán su descontento por no haber sido seleccionada para la beca del SNCA.

1.- Este año llegaron muchísimas solicitudes, sobre todo en el área de Letras. Se tuvo que elegir un comité de preselección, entre los cuales se encuentran escritores que gozan o han gozado de la beca. Este filtro, necesario para no atestar de trabajo a la comisión selectiva, desechó a muchos de los candidatos, dejando solamente algunos finalistas para la selección final.

2.- Por principio, se dejan fuera autores de ciencia ficción o fantasía, si bien ignoro las razones por las que usted particularmente no fue seleccionada, si sé que autores que se autoincluyen en este rubro son desechados en una primera ronda.

3.- Un currículum “engrosado” y de difícil lectura es un punto en contra. Pareciera que se intenta demostrar trayectoria, incluyendo en él todo lo que se ha logrado. Algunos de los becarios sólo han enviado una cuartilla donde incluyen los títulos de los libros y sus reconocimientos, becas, premios y con eso la han obtenido.

Paréntesis: lo puse en negritas porque está de antología...

4.- Lo mismo va con los libros, con que usted hubiera incluido dos o tres de sus mejores libros hubiera sido suficiente para tener una muestra de su trabajo. No es la cantidad, sino la calidad literaria -y con esto no estoy diciendo que sus libros no la tengan pues no los he leído- lo que hace tomar una decisión favorable o desfavorable con respecto al candidato.

5.- La posición política o pertenencia partidista del aspirante a la beca es irrelevante para la decisión final de la comisión selectiva.

6.- El maestro José de la Colina no tiene nada que ver con la decisión final de la comisión selectiva. Ignoro por qué lo menciona usted con tanto encono. Le sugiero evite atacarlo, no por que a él le afecte, sino porque no hay fundamentos.

Espero estos puntos sirvan para aclarar sus dudas y aliviar, insisto, su descontento. A lo largo de los años hemos recibido hasta amenazas de muerte, o sea que estamos acostumbrados. En vez de querer chantajearnos, mejor vuelva a aplicarse para el próximo año, recuerde que quien persevera, alcanza.

Saludos cordiales

RESPUESTA AL "SEÑOR ARENZANA"

Estimado Raúl:

Al respecto de todo lo que usted señala en su "carta no oficial" son muchas más las dudas sin resolver que las observaciones:

1) ¿Quién es usted?, quiero decir, ¿Quién-es-usted- REALMENTE? Acá entre nos...

2) Las MUCHISIMAS solicitudes que llegaron suman 137, repartidas entre 6 jurados. Yo he sido jurado de varios concursos literarios y junto con otras dos personas me ha tocado dictaminar 300 trabajos. Eso es MUCHISIMO.

3) La convocatoria no tiene ninguna cláusula que señale ABSTENGANSE DE PARTICIPAR AUTORES DE CIENCIA FICCIÓN Y FANTASÍA, de hecho, muchos de sus becarios (actuales y pasados) abordan ese "género maldito". Por otro lado, si de verdad deshechan a los escritores que escriben en ests "géneros menores" (algo que solamente un ignorante absoluto se atrevería a afirmar), hablaría muy mal de la inteligencia y nivel de cultura de quienes redactan la convocatoria.

4) Ahora bien, suponiendo que quienes toman decisiones son idiotas, y en efecto deshechan a los autores de ciencia ficción y fantasía, le tengo noticias: YO NO ESCRIBO CIENCIA FICCION Y FANTASÍA. Escribí 1 libro de ciencia ficción -VIRTUS- y otro que ni siquiera puede catalogarse como fantástico que es SHO-SHAN Y LA DAMA OSCURA. El resto de mi obra abarca novela histórica y realista.

5) Es la primera vez que escucho en mi vida que un "curriculum engrosado" es IMPEDIMENTO para obtener una beca. Para empezar, la misma convocatoria exige (y hasta te lo hace repetir en una hojita por separado) un recuento meticuloso de toda tu trayectoria (libros publicados, premios, tesis sobre tu obra, lenguas a la que ha sido traducida, etc) y exige también copias fotostáticas de comentarios de prensa respecto a tu obra publicado. Carajo, yo no tengo la culpa de tener un curriculum tan engrosado, ¿o va a decirme ahora que es defecto TRABAJAR ARDUAMENTE? Bueno, si nos atenemos a algunos autores de magra obra que han sido acreedores al apoyo, pudiera pensarse que sí, es un defecto...

6) Una vez más: INFORMESE BIEN, si es que realmente trabaja en el FONCA. Yo no dejé tres ejemplares de cada uno de mis libros -por Dios, no estoy loca, hubiera tenido que llevar un burrito en vez de una maleta de rueditas -llevé TRES EJEMPLARES de mis últimos TRES LIBROS.

7) Lo de los partidos políticos lo dejamos por la paz, porque aunque usted se hincara, no le voy a creer.

8) El "maestro" José de la Colina TUVO TODO QUE VER en la selección final, porque él tuvo la última palabra y sé, de muy buena fuente, que hubieron pleitos bastante fuertes y hasta quienes se cansaron de lidiar con su necedad de viejito chocho, y mejor se quedaron callados o lo dejaron hablando solo. Señor Que Dice Que No Me Conoce, le tengo otra mala noticia: ¡SOY PERIODISTA!....Y los periodistas somos capaces de sacar información ultra secreta hasta de abajo de las piedras...incluso documentos que la avalen.

Ah, también desenmascaramos impostores, como en Scooby Doo

9) Para finalizar, y en vista de que soy PERIODISTA y usted no lo sabía, le recuerdo que en país existe algo llamado LIBERTAD DE EXPRESION que, naturalmente, ha sido lesionada una y otra y otra vez...¿Ustedes han recibido amenazas de muerte? ¡Ay, qué miedo!, fíjese que yo también...¿Cómo la ve? Y ahora mismo estoy recibiendo una amenaza implícita para que deje de "atacar" al señor de la Colina.

Pues mire, yo no "ataco", yo digo la verdad...y la digo muy a lo bestia, pero la digo....y mucho le agradecería se quitara la careta y me dijera quien le ordenó hacerme llegar este mensaje "no oficial" porque ya desde ahorita lo estoy denunciado por suplantación de personalidad, y ya el verdadero señor Arenzana sabe de esta canallada.

Saludos cordiales
Eve Gil,
escritora y periodista
(y no encasillada en ningún género literario: apréndaselo a la otra que me mande "sutiles amenazas...con el nombre de otro funcionario)

NOTA: No terminaba de redactar este mensaje, cuando "Raúl Arenzana" dio de baja su falso perfil de facebook

¡Telenovelón!


Hoy recibí el golpe fatal, la gota que derramó mi vaso...

Que ROMPIÓ mi vaso. Y los vasos rotos no tienen remedio.

Tengo -tenía-un amigo muy querido con quien pasé deliciosos ratos de charla literaria...sobretodo me gustaba platicar con él porque sabe mucho más que yo, el tipo de gente de la que me gusta rodearme porque prefiero ser alumna que maestra.
Pues bueno....este admirado amigo realizó una reseña sumamente elogiosa -con nubecitas y florecitas-de un libro escrito por una mediocre señora que no tiene una sola línea en su curriculum -si acaso fecha y lugar de nacimiento...¡ah, pero se me olvidaba: es colaboradora de Letras libres!, y esto, ya sabemos, equivale a ser un reyezuelo o un dios pagano al que hay que prenderle antorchas...o hetaira en tiempos de la Antigua Grecia, cuando ser prostituta era considerado algo divino. Así que mi amigo ha contribuido a que, de la nada, y por encargo de los hacedores de dioses de barro, esta dama, que ha publicado en una prestigiadísima editorial por la suspiran los mejores escritores de México, se convierta la nueva Simone de Beauvoir (aunque su marido o amante no sea bizco como Sartre, a menos que la bizquera pueda tener alguna relación con la testoterona: ser bizco hormonal, quiero decir...pensar con la bragueta y no con el cerebro).
Creo que con estos datos son más que suficientes para saber a quiénes me estoy refieriendo...para quienes todavía tienen dudas, agrego que dicha dama se distingue por haber sido una de las únicas dos personas -el otro fue Lemus-que cubrió de elgios el vilipendiado Diccionario de Christopher (de quien por cierto hablaba como si estuviera enamorada, diciéndole entre líneas "soy tuya, papacito"...pero don Chris no reaccionó y a la señora se le hizo con uno de sus amigos... y hasta mejor le salió la jugada porque el amigo es más chingón, dicen los que saben: por lo menos lo conocen en España: al rato veremos a esta "ensayista" publicada en Anagrama)

Pues bueno, a mi amigo le encargaron la reseña del primer libro de este "nuevo valor" (?), y está muy bien que una revista te encargue una reseña, yo no digo que no. El problema es que quienes aceptan la encomienda ya saben de antemano si es para escribir alabanzas o pestilencias...y huelga decir que mi amigo puso a esta mujer como Lucy in the sky of diamonds, porque eso era lo que esperaban Lemus y el amante, cuando sus méritos ensayísticos son tan profundos y amenos como los de sus compañeros de redacción (es decir: pura palabrería hueca, artesanal y sin sentido)

Ergo: es un pinche clon de todos los que escriben allí y han pretendido ser versiones chibi de Octavio Paz, pero en realidad son deformaciones cada vez más patéticas y torcidas del susodicho, que se volvería morir si pudiera ver el congal en que se ha convertido su revista a la que le cambiaron el nombre (y qué bueno).

Este amigo optó por reseñar el libro de esta oportunista -Dios mío, qué vulgaridad, si por lo menos hubiera sido discreta como otras, y no fuera tan del dominio público su truculenta relación con este escritor acosado sin remedio por las rorras, ¿qué puede hacer el pobre sino dejarse querer?- este amigo, decía, prefirió seguirles el juego a los que ahora pretenden convertir a doña Valerie -upps, se "me fue"el nombre, usted disculpe- en la primera dama de la escritura femenina en México -cuando en realidad solo lo es del Peña Nieto de los escritores mexicanos-en vez de reseñar cualquier otro de los magníficos libros escritos por mujeres que requieren y merecen promoción...y sí, le reclamé que ignorara mi "Nueva Ciudad de las Damas", 15 años de trabajo ensayístico recopilado en un libro -que "fuerzas misteriosas" se han encargado de volver invisible-, para darle prioridad a esta Angélica Rivera del medio cultural mexicano.

Así las cosas, he optado por hacerme una serie de propósitos que pretendo cumplir al pie de la letra, porque uno se cansa de ser buena gente (y como dice José Luis Trueba: ser un hijo de puta es mucho más fácil y menos estresante) y curiosamente, cuando está uno enfermo, y sabe que puede morirse en cualquier momento, se vuelve más cabrón...que ya es mucho decir.

1.- NUNCA MÁS PROMOVERÉ NI RESEÑARÉ, MUCHO MENOS DEFENDERÉ A MIS "AMIGOS", excepto a aquellos con los suficientes méritos de tipo amistoso, moral e intelectual para merecerlo, y serán demasiado pocos. Si alguno de los patanes con ínfulas de Roland Barthes agremiados a esa revista que es todo, menos literaria, les mienta la madre, esta servidora se cubrirá la boca con masking tape y se amarrará las manos con una soga...eso, antes que volver a sacar la carota por un pendejo que ni me lo va a agradecer.

2.- Ni modo, el periodismo es mi modo vivendi: Tendré que seguir entrevistando escritores mexicanos. Pero los lectores de mi sección "Charlas de café" en la revista Siempre! se sorprenderán al descubrir un giro radical en mi "estilo" de escritura. Me limitaré a hacer periodismo en el sentido más estricto: nada de "qué bonito libro", "ay, leánlo por favor" SE ACABÓ. Realizaré una interpretación panorámica del libro, sin establecer juicios de calidad...y ya el lector decidirá si vale la pena comprarlo o no.

3.- NO RESEÑARÉ ESCRITORES MEXICANOS, salvo excepciones que podrán contarse con los dedos de una mano, cuando se trate de autores que realmente ameriten el esfuerzo, y a los que nada les deba (ni ellos a mí), como sería el caso del nuevo libro de Pedro Angel Palou (Im sorry: a los chicos del Crack los sigo respetando por una simple y sencilla razón: ellos me han respetado a mí)

4.- LA TRENZA DE SOR JUANA va a continuar. Tengo algunas autoras mexicanas programadas, tres para ser exactas: y serán las últimas...A partir del año próximo seré una auténtica hija de la Malinche, ni Jan Brewer será más anti mexicana que yo. La solidaridad no ha sido recíproca en el 80% de los casos (muchas de las autoras que hoy permanecen calladitas cuando yo saco un libro, o soy centro de una ofensiva polémica donde la misoginia es indiscriminadamente exhibida, alcanzaron un lugar gracias a las menospreciadas Trenzas que ni mencionan cuando les preguntan a quiénes consideran los mejores críticos), y yo he renunciado al gremio de hadas madrinas para pasarme al bando de las brujas malditas, así que, por mí...¡quédense pelonas!

También se acaba ATELIER en su forma actual: lo dedicaré a publicar artículos sobre feminismo de filósofas, sociólogas y críticas literarias extranjeras (a partir de la primera semana de septiembre).

5.- NUNCA MÁS PRESENTARÉ LIBROS. De hecho, les aviso que mi última aparición en ese sentido será el próximo 19 de agosto a las 19:00 en Donceles 66, porque me lo ha pedido un amigo que durante AÑOS me ha dado suficientes muestras de lealtad y correspondencia: Agustín Cadena. Después de esto, a esta mujer no volverán a ver jamás.

Mis presentaciones de Sho-shan continuarán siendo con disfraces y exclusivas para un público adolescente, que es el único que me importa...por mí, que Bellas Artes se queme con la Critica Mexicana adentro (quién fuera Nerón, chingao).

Sí, estoy harta de este burdel cinco estrellas...un burdel que pudiéramos llamar "a la cubana" si no fuera porque las jineteras escriben mejor que doña Vale...y las que vengan a continuación porque, a como vamos, su maridito tendrá que fundar una editorial para albergar a todas las rorrras de su harem que se volverán escritoras por mimesis.

La bestia humana (inspirado en una canción de Los Caifanes)

Se los suplico, no confundir esto con un poema. No tolero a los malos poetas y por ningún motivo me sumaría a tan deleznable pandilla. Son simples reflexiones. Ruego sean leídas como tales. Muchas gracias.

Cada vez soy un poco menos yo...y más una bestia.
Mi bestia.
Cada mañana descubro que han menguado los deseos de pararme de la cama.
Cada día descubro un nuevo dolor. Primero el cuello, luego la espalda...
las piernas, las pantorrillas, los tobillos...
Y conforme el dolor iba apoderándose de mis huesos, la punzada alcanzaba el centro de toda vulnerabilidad:
el espíritu
Ya el dolor empezaba a incorporarse a mi cotidianidad, a acompañarme en todas partes...a hacerse presente en el momento más inoportuno.
Hasta en los más felices.
Mi cuerpo conserva su apariencia, quien sabe hasta cuándo...
Pero mi espíritu se ha deformado. Mi espíritu es una mujer golpeada y vejada hasta la muerte.
Un hombre arrancado de su hombría
Bestia rabiosa, ansiosa de rugir, despedazar, mutilar...
bestia sangrando profusamente por el hocico...y las pezuñas
Ansiosa de abrazar a sus crías. Que no puede.
Porque abrazar duele
Provoca gritar...
Gritar...
¡Cómo duelen los abrazos!
Y ese dolor lo único que me hace recordar que soy un poco humana.
Que tengo unas manos que casi no sostienen un libro demasiado pesado.
Unos dedos engarrotados tras aporrear las teclas de una máquina.
Que tengo piernas que siendo tan flacas, se vuelven lentas como las de un oso.
Que tengo un cuello donde los besos solían hacer cosquillas...y ha dejado repentinamente de reír
Que tengo un cuerpo largo que cada día se parece más a un tronco de árbol: solo reacciona cuando alguien intenta labrar un corazón sobre él.
La navaja rasádome...mi corteza cayendo a pedazos...las iniciales de dos adolescentes...qué dolor...
Qué hermoso dolor
Este cuerpo humillado que es mi bestia.
Querida bestia que entre más humillada más bestia se vuelve
La imaginación que, incesante, crea oídos por donde no penetren las mentiras
las lisonjas recicladas...
menos esas torpes palabras de consuelo: contemplación triunfal de la derrota
Palabras que haré incinerar en el infierno,
que Bruno Latini te hará tragar con tus excrementos
no escuchar, no ver el vergonzante circo de gorduras de buena marca.
de egos rubicundos que almuerzan niños desnudos
Y sus pequeños patéticos clones, tendiendo la mano con la esperanza de recibir el saludo promisorio que habrá de convertirse en monedas.
"Con lo que guste cooperar"
Tendiendo alfombras como jardines con rosas pisoteables.
Inventándose gracias de perrito amaestrado con que nutrir miserias marca Hugo Boss.
Saquémonos de la manga una lista de honor; las casillas precisas para que quepan los canallas,
los mejores canallas,
los egos devoradores de niños
Este cuerpo no. Este espíritu no.
A esta miseria no le queda nada, excepto dignidad
y a esa la defiendo con mi poca vida
Estoy enferma, pero mi espíritu rabioso vive
Vive
La rabia es vida
El asco es vida
Duelo...Duelo... Duelo
Manos que casi no pueden sostener el libro...Brazos que no pueden abrazar
Cuerpo que quiere ser abrazado y no puede
Y una bestia a punto de saltar... 

La vida es bella...en otra parte


ADVETRTENCIA: Esta nota tiene palabras altisonantes. Me disculpo de antemano porque se dice que las damas no deben expresarse inapropiadamente...el problema es que no soy una dama...soy una persona con sangre en las venas. Y la rabia no distingue sexos, contrario a lo que nos han hecho creer. Gracias

Esucucho las noticias...

En España rebajan un poco las pensiones de los jubilados (un 5%, creo) y de inmediato toda España se moviliza contra Zapatero -que según los que saben ha sido un buen gobernante, con todo y sus desatinos propios de cualquier ser humano que se equivoca- y Zapatero tiene que doblar las manos ante las amenazas de huelgas, etcétera. Las cosas quedan como están.

En Grecia, una ciudadanía fastidiada, harta, indignada, pierde la paciencia al ver como su gobierno juega indiscriminadamente con sus impuestos y toman el Senado y aquello termina en una golpiza bárbara contra los senadores. Es a partir de ese momento, que el gobierno se moviliza para nivelar la situación y recortar gastos.

En Arizona, EU, la gente se arma -en sentido figurado, o no tanto-para contrarrestar la ignominosa ley que pretende expulsar a los inmigrantes; gringos y no gringos...."güeritos", como insisten en llamarlos (como si no existieran los gringos morenos) no están dispuestos a permitir que sus amigos hispanos, chinos o de cualesquier nacionalidad pasen este trago amargo y se manifiestan y blanden piedras si es necesario.

En Francia la gente prácticamente enloquece cuando se enteran de que el libidinoso Sarkozy (espero haberlo escrito bien) ha permitido que la distinguida Madame Betancourt, propietaria de la marca L'oreal, se ha estado brincando alegremente los impuestos, y se lo hacen saber frente al Palacio de Gobierno, pugnando a gritos por su destitución.

En Italia, fastidiados de la gran vida que se da su presidente, Berlusconi -que, nota aparte, tiene su lado bueno: protege al periodista Roberto Saviano contra la Camorra, mientras que en México, los periodistas están completamente vulnerables y desprovistos de los más elementales derechos-una turva enloquecida lo golpea hasta dejarlo sangrando...la historia de Mussolini amenaza repetirse.

Los ejemplos podrían cubrir la página. Pareciera que todo el mundo está conciente de que paga impuestos para recibir una serie de beneficios legítimos...pero en México pagamos impuestos nada más por miedo y no nos atrevemos a exigirle cuenta a esos señores gordinflones, cada vez mejor vestidos -a la inversa de la forma esférica que adquiere su figura y produce botonaduras explosivas-,cada vez más poderosos, que se pasean en autos de colección mientras que en los hospitales no existen aditamentos tan elementales como curitas, gasas, pañales para bebés.

Nos limitamos a mover la cabeza mientras en las noticias exhiben las canalladas de estos "políticos" como si de una novela se tratara, eso sí, en versión censurada y editada para que parezca que los malos son los que protestan y no los militares y/o policías que los silencian a golpes; desfilan ante nuestros ojos ATENCO y sus mujeres violadas, una guardería incendiándose con cerca de 200 niños dentro; una oleada de asesinatos de niñas y jovencitas en Ciudad Juárez que se ha tornado tan cotidiana que ya hasta sacaron una marca de cosméticos en alusión a ello; un atildado señor diciendo que reducirá la de por sí exigua pensión de los jubilados (aunque después se desdiga con un montón de tecnicismos que quieren decir exactamente lo que había pronunciado con anterioridad: matarán de hambre a los jubilados); cadáveres de ancianos y niños desperdigados por alguna calle de "El Norte del País" (porque para los noticieros da lo mismo un chihuahuense que un sinaloense) para constatar la "crueldad de las bandas del crímen organizado"; escuchamos espeluznantes historias de mujeres y niñas violadas por los militares; el aumento indiscriminado de impuestos y como disparan el precio de la gasolina....escuchamos, como si de un cuento de los Hermanos Grimm se tratara, las hazañas galantes y pedófiloas de los fulandrejos que pretenden gobernar este país, pero el futbol nos tiene tan apendejados que hasta les celebramos sus gracias al autoviudo Peña Nieto...y nos importa un rábano que el vasallo número uno de la espantosa bruja que ha condenado a nuestros hijos a una educación deficiente y a que discriminen en las escuelas a los niños con "capacidades diferentes" declare tan orondo que "le gustaría ser Presidente"

Muertos en vida. Cadáveres que solo tienen control sobre su televisor. Ahora mismo podría estallar un carro bomba enfrente a la casa de cualquiera de esos a los que tanto les molesta que uno se queje...y adiós mundo cruel. Su parentela enterrará lo que quede de él y "ya es un angelito sel señor... a seguir viviendo, no queda de otra...que Dios los perdone...".

Ah, porque si hablas de exigir justicia: estás pecando. "Eso no es justicia, te dicen nuestros doctos funcionarios, es venganza".

Solo dos escritores -ojo, no estoy contando a los periodistas, que son verdaderamente heroícos: me refiero concretamente a escritores- se atreven a abordar estos enojosos asuntos y tienen el valor suficiente para denunciarlo en sus artículos y libros y de manera pública. Uno de ellos ya se murió.

La otra es una señora de la que ridiculizan grosera e indiscriminadamente, porque en México, ya lo sabemos, las mujeres no valen nada y son unas estúpidas de capirote, piensan. Si a eso agregas que se trata de una dama de edad respetable, aristócrata y "güerita", ufff...(¿cómo crees, si somos la Raza de Bronce y somos un pueblo muy resignado y sometido, y ya bastante daño nos han hecho los güeros?)

En un país de cobardes, de inútiles, de gente que ha crecido en la cristiana idea de poner la otra mejilla cada vez que alguien te chinga; pero igual, y si conviene, asimilan la de Judas (dale la espalda al amigo que no te sirva; al incómodo, al perseguido, al indeseable); oportunistas que no se atreven a levantar la voz y solidarizarse con sus colegas por temor a que los intelectuales oficiales se enojen con ellos y los dejen de becar y premiar, ¿qué puede esperar alguien cuando azuza a su gremio para protestar contra un anómalo reparto de becas donde nuestros impuestos irán a parar a los mismos bolsillos de TODA LA VIDA?
Los mexicanos no solo fuimos criados para poner la otra mejilla...también para reprobar a los que no les da la gana hacerlo. Miramos feo al que protesta, al que denota tener un poco de orgullo y sentido común.  

Me duele pensar en Elena Garro mendigando una de esas becas...Me duele pensar en José Revueltas vendiendo su máquina de escribir para darle de comer a sus hijos...Me duele pensar en tantos y tantos escritores mexicanos que hoy homenajean en Bellas Artes, no como reconocimiento a su talento...sino como una manera de hacerlos olvidar que han sido vejados y humillados hasta ala ignominia por reclamar derechos tan elementales como la oportunidad de un espacio de creación y subsistencia digna. Pero los demás solo acuden a atragantarse de canapés y vino corriente.

(¿Pero qué solidaridad esperar de un grupo de gente que se emputa con la gente que bloquea las calles por desesperación y por hambre, en vez de mentarle la madre a los que los han despojado de su trabajo de manera tan increíblemente perversa? ¿O creen que es súper divertido bloquear calles y que pasen señores en autos de super lujo -pagados en cómodas mensualidades que con trabajos les permite comer una torta en la calle para subsistir, pero eso sí, con carrazo- llamándote "indio, naco muerto de hambre"?...¡Vaya si lo sé porque estuve un rato en el plantón de Reforma!)

SI, SEÑORES DEL SNCA, LO ESCRIBO CON MAYUSCULAS: ESTUVE UN RATO EN EL PLANTON DE REFORMA A FAVOR DE AMLO Y TODOS LOS DIAS ME DI MI VUELTITA POR ALLA...Y NO ME ARREPIENTO.

Lo más lógico sería que no existieran becas del Sistema Nacional de Creadores y ese dinero se destinara a mejores causas: becar Jóvenes Creadores me parece magnífico y necesario, porque a esa edad uno no tiene un quinto partido por la mitad.

Pero, insisto, como en China, el gobierno "premia" a los intelectuales que le sirven. Callarse la boca ante las más insultantes bajezas sufridas por el pueblo es, en sí mismo, un excelente servicio. Pero si además cubres de alabanzas a los críticos institucionales y criticas públicamente a tus amigos que osan quejarse, vas por el camino correcto para asegurarte una de esas beca vitalicias disfrazadas de temporales.

Y que se abstengan los que han manifestado tener una conciencia crítica y se han declarado abiertamente de izquierda.

Que se abstengan los periodistas (muchos de ellos son escritores también...y por supuesto no pueden ni soñar con que el enemigo les procure una beca de creación)

Y uno se encabrona, se emputa...y por toda respuesta vienen tus amigos, escritores por cierto muy silenciosos, muy becados y muy mimados por el Señor Poder -me niego a pensar que sea Señora,; Elba Esther, por ejemplo, no tiene género: es un monstruo- a palmear tu espalda y decirte:

Ya hombre, no se me enmuine...
Tómatelo con filosofía
Ay, pues qué quieres, así son las cosas
La vida es bella... la vida es bella....

Será bella... en otra parte...
Quiero saber qué parte es esa...¿alguien me lo puede decir?
¿Tiene alguien el mapa para largarme de una buena vez, con mi familia que sabe lo que es tener una madre desesperada, neurótica e infeliz porque no ha aprendido a tolerar la estupidez?
(Y menos la tolero cuando es fingida)

PD: El único que ha tenido los tamaños de publicar mi post previo en su muro de facebook, ha sido Heriberto Yépez. Muchas gracias, Heriberto.